V Gama y Horeca perfectos aliados
Piensa en un restaurante, bar o cafetería con una elevada demanda de clientes o en temporada alta. Se hace muy difícil ofrecer un servicio de calidad en un tiempo aceptable. Y de todos es sabido la importancia que tienen las reseñas y valoraciones que los clientes dejan en las redes sociales. Unas cuantas reseñas nefastas pueden ser la perdición o, al contrario, si el cliente comunica que ha recibido un servicio de calidad, tendremos mucho ganado.
Esto es especialmente complejo en aquellas zonas turísticas donde se requiere la contratación de personal de apoyo y es tarea sumamente complicada encontrar personal cualificado.
Los productos de quinta gama son el gran aliado de los establecimientos del sector Horeca. Permiten al profesional de la hostelería dar respuesta a esa demanda en menor tiempo y sin renunciar a la calidad de sus platos. Ese tiempo ahorrado lo puede invertir en ofrecer un mejor trato al cliente o darle un toque personal a los platos ya elaborados.
Qué es la V gama para hostelería
Deberíamos quitarnos de la cabeza la cantidad de ideas preconcebidas y prejuicios que muchos tienen ante lo que denominan, de forma despectiva, como «comida precocinada». Además de que no son lo mismo, afortunadamente los productos de quinta gama, desde hace algunos años, van ganando en adeptos a la medida que se van conociendo sus grandes e innumerables ventajas.
En lugar de invertir una enorme cantidad de tiempo en cocer, cortar o preparar ingredientes, desde hace tiempo que disponemos de valiosas soluciones para ofrecer platos cocinados a la manera tradicional y asegurando la calidad de su acabado.
Vamos a recordar lo siguiente: los productos de quinta gama se diferencian de las comidas precocinadas en que utilizan procesos y técnicas de última generación, respetando las bases de la cocina tradicional.
Además, como ocurre en el caso de Natural Xef, se utiliza materias primas de alta calidad y se prescinde del uso de conservantes o aditivos artificiales. Nuestro proceso de elaboración respeta el modo de preparación tradicional y, gracias a técnicas avanzadas, conseguimos mantener las texturas, olores y sabores que si hubieran sido cocinados en el momento.
Los productos de quinta gama son también de «alta gama».
Cómo usar la comida de quinta en hostelería
Desde un comedor escolar a una cafetería o restaurante moderno, los productos de quinta gama siempre tienen cabida.
Recordemos que los productos de quinta gama no sólo conservan las propiedades y sabores, sino que aseguran su salubridad y esto es fundamental para la tranquilidad de gerentes y consumidores. Son elaborados cumpliendo unos exigentes estándares de calidad y seguridad sanitaria. Dado que los productos están envasados hasta el momento en el que son regenerados, se reduce la posibilidad de que haya contaminación cruzada con otros alimentos, lo que es muy importante para personas que tienen algún tipo de intolerancia alimentaria.
Gracias a las infinitas posibilidades de la quinta gama, se puede disponer de un menú durante todo el año sin depender de la disponibilidad de ciertos ingredientes de temporada. También, protegeremos nuestro escandallo de las típicas subidas de precios propias de épocas como Navidad.
Los productos de quinta gama también pueden ser personalizados en la cocina del establecimiento, complementándolos con otros condimentos o salsas o gracias a ingeniosas presentaciones. Pueden ser base o complemento de recetas propias. La quinta gama no es sólo «calentar y servir», da mucho más juego que el que a priori podemos pensar. La quinta gama no está reñida con la creatividad.
Los productos de quinta gama, además del ahorro en tiempo y recursos, nos permite ofrecer menús variados y amplios a lo largo de todo el año. Cumpliendo con las directrices del fabricante en lo que respecta al modo de almacenamiento, la caducidad puede ser de varios meses.
Y si atendemos al ahorro energético, nos llevaremos una grata sorpresa. La regeneración de los platos de quinta gama implica para el establecimiento un consumo eléctrico mucho menor que si se cocinaran in situ.
En conclusión, si un plato está elaborado de manera segura y con ingredientes de calidad, da lo mismo para el consumidor final si está elaborado directamente en el establecimiento en el que está comiendo o en las cocinas del proveedor de quinta gama. El sector está evolucionando y la quinta gama ha llegado para solucionar problemas y satisfacer necesidades importantes. Y cada vez son más los hosteleros que eligen nuestros productos de quinta gama para formar parte de su oferta gastronómica.


