PLATOS DE QUINTA GAMA
Nuestro portfolio de producto, está basado principalmente en elaborados cárnicos a baja temperatura.
Pretendemos diferenciarnos del resto de fabricantes, mediante dos activos muy importantes.
CALIDAD
Debido a la materia con la que trabajamos, a nuestras novedosas y tecnológicas instalaciones, y a nuestros largos procesos de producción, podemos garantizar que ofrecemos un amplio abanico de opciones cárnicas ya cocinadas de una calidad superior.
PROXIMIDAD
El género con el que trabajamos es todo nacional y mayormente de proximidad. Priorizando siempre la calidad del producto.

Partiendo de esta base, y juntamente con nuestro chef Joan Cambronero, ideamos un listado de productos combinando la cocina tradicional mediterránea, con las técnicas más novedosas y estiladas de la gastronomía moderna.
Una vez estipuladas las referencias que pretendimos ofrecer, nuestro equipo de investigación y desarrollo se propuso el mayor de los retos. Conseguir adaptar la conservación de nuestros productos a ambiente refrigerado, es decir, conseguir darle una larga caducidad y mantenimiento en frío positivo.
En conclusión, ofrecemos una quinta gama centrada en productos cárnicos de muy alta calidad.
DÍAS DE CADUCIDAD
MINUTOS DE REGENERACIÓN
DÍAS DE CADUCIDAD ❄
MINUTOS DE REGENERACIÓN 🍳♨️
NUESTRAS RECETAS DE 5a GAMA
¿QUÉ SON LOS ALIMENTOS DE QUINTA GAMA?
Son los alimentos que han sido cocinados y envasados. En la mayoría de los casos sólo necesitan de un proceso de regeneración o calentado para que estén listos para ser consumidos de manera inmediata. Estos alimentos son elaborados de manera tradicional, aunque para su correcta conservación se utilizan técnicas tecnológicas como son la pasteurización lenta (VAT) o la ultracongelación. Hay que tener bien claro que los alimentos de quinta gama no son platos «precocinados», sino que se elaboran por medios tradicionales y se empaquetan en un ambiente protector y se enfrían para su posterior conservación. A la comida de quinta gama no se le añaden conservantes o aditamentos, tampoco se preparan en grandes cantidades como ocurre con los precocinados.
BENEFICIOS DE LOS PLATOS DE QUINTA GAMA
Los platos de quinta gama son platos cocinados con métodos tradicionales y que, mediante avanzadas técnicas de cocción a baja temperatura y pasteurización, mantienen todo su aroma, consistencia, nutrientes, sabor y propiedades originales. Además, no llevan conservantes añadidos y pasan por una mínima manipulación previa. En resumidas cuentas, son una opción atractiva por una serie de beneficios destacados:
- Conveniencia: Estos alimentos están listos para comer con solo calentarlos, lo que supone un ahorro considerable de tiempo y esfuerzo en la preparación de las comidas. Su proceso de elaboración basado en la cocción al vacía a baja temperatura, garantiza uniformidad y ayuda a conservar los sabores y olores naturales de los ingredientes.
- Variedad: La gama de productos de quinta gama incluye una amplia variedad de platos, desde carnes y aves hasta vegetales y guarniciones. Esto permite a los consumidores tener opciones para satisfacer sus gustos y necesidades dietéticas.
- Calidad y frescura: El proceso de preparación permite retener la frescura y calidad de los ingredientes. Además, al cocinar los alimentos a baja temperatura, se preservan mejor los nutrientes y se evita la pérdida de sabor. Esto se consigue gracias a la aplicación de las últimas técnicas culinarias para el tratamiento térmico que permita la eliminación total de posibles bacterias o microorganismos sin alterar las propiedades nutricionales y organolépticas de los alimentos de quinta gama.
- Control de porciones y nutrición: Los productos de quinta gama a menudo vienen en porciones individuales o tamaños de porción controlados, lo que facilita la gestión de la ingesta calórica y el seguimiento de la nutrición. Además, muchos fabricantes proporcionan información detallada sobre los ingredientes y el valor nutricional en el empaque. Esto se traduce en un escandallo más preciso, permitiéndonos ahorrar y controlar mejor el margen de beneficio de cada plato.
- Versatilidad culinaria: Aunque, los alimentos de 5a gama ya están precocinados, todavía ofrecen cierta flexibilidad en la preparación. Los chefs y cocineros domésticos pueden agregar ingredientes adicionales, salsas o condimentos para personalizar los platos según sus preferencias. Son infinitas las combinaciones posibles, lo que nos permite darles un toque personal.
- Seguridad alimentaria: Los productos de quinta gama están sujetos a estrictos controles de seguridad alimentaria. Esto es una tranquilidad añadida para los consumidores en cuanto a la seguridad y calidad de los alimentos que están consumiendo. Los productos de quinta gama permiten una mejor gestión de las caducidades, puesto que cuentan con técnicas avanzadas de estimación de vida útil.
- Ahorro sustancial de costes: Especialmente útil si no contamos con un amplio equipo de profesionales en cocina o queremos evitar la inversión en recursos como es disponer de una salida de humos en el local. También ahorraremos en el uso de suministros: agua y electricidad, lo que es sumamente importante cuando el los precios sufren subidas.
DIFERENCIAS ENTRE QUINTA GAMA Y PRECOCINADOS
Los platos precocinados son elaborados en grandes cantidades, utilizando conservantes y aditivos para favorecer su conservación y retrasar su caducidad.
Por otra parte, los platos de quinta gama se elaboran de manera tradicional, en pequeñas cantidades. Además, no se utilizan conservantes, sino que gracias a técnicas innovadoras se logra mantener sus nutrientes y sabores. Esto hace que sea un valioso aliado de restaurantes y bares.
¿QUÉ OTRAS GAMAS DE ALIMENTOS HAY?
Los alimentos pueden ser clasificados si se ofrecen en estado natural o si han sido sometidos previamente a una serie de tratamientos o procesos. Se distinguen hasta un total de cinco gamas de alimentos:
Primera gama: alimentos frescos
Son los considerados como alimentos frescos. Por ejemplo, la fruta y verdura que no han sido tratadas para su conservación. Estos productos deben ser, mayoritariamente, conservados a bajas temperaturas para retrasar su deterioro. La carne y el pescado no se conservará más de 48 horas a temperatura ambiente. Por lo que, es fundamental que se sigan unas estrictas pautas de higiene, manipulación y conservación.
Segunda gama: alimentos enlatados o en conserva
En esta clasificación se incluye, por ejemplo, a las latas de sardinas o los botes de pepinillos en vinagre. Todos estos productos han sido tratados con un procedimiento térmico para alargar su tiempo de conservación. De esta forma, no es necesario que se sometan a un almacenaje en frío, es decir, pueden mantenerse a temperatura ambiente en un lugar fresco, seco y ventilado. Este es su gran punto fuerte, podemos disponer de estos alimentos sin preocuparnos por un rápido deterioro y almacenarlos fácilmente en nuestras despensas. Debemos estar atentos a su fecha de caducidad.
Tercera gama: congelados y ultracongelados
Son aquellos alimentos que podemos encontrar en la sección de congelados de los supermercados. Se conservan a temperaturas muy bajas, inferiores a -17ºC. Su principal ventaja es que podemos contar con producto similar a su versión fresca a un precio menor. Especialmente útil para evitar la compra de ciertos productos como. el marisco en épocas de gran demanda como Navidad, lo que nos supondría un ahorro económico notable. Sus principales desventajas se reflejan en los costes en energía eléctrica para mantenerlos congelados y la necesidad de mantener la cadena de frío, así como la importancia de seguir un correcto proceso de descongelación. Los alimentos de tercera gama deben almacenarse en recipientes herméticos o en bolsas especiales. Normalmente los congelados de pescado o carne pueden conservarse unos 6 meses y la verdura y hortalizas pueden llegar al año.
Cuarta gama: alimentos envasados al "vacío"
Son principalmente hortalizas y frutas frescas que son troceadas y envasadas al vacío. El producto mantiene sus propiedades naturales y frescura, aunque deben ser consumidas en un periodo corto de tiempo, normalmente antes de los 10 días, siendo imprescindible su conservación en condiciones de refrigeración (entre 1ºC y 4ºC). Al envasarlos al vacío, se elimina el aire o se sustituye el oxígeno por gases que retrasan el deterioro de los alimentos. Es usual que se utilicen bolsas especiales, tarrinas o bandejas para envasar frutas troceadas, hortalizas u otros alimentos hortícolas. Este sistema de conservación ayuda a mantener la frescura y propiedades de los alimentos, evitando su oxidación. Es una opción cómoda, rápida y supone un ahorro de tiempo. El mayor inconveniente de la cuarta gama es la necesidad de adquirirlos lo más frescos posibles ya que deben ser consumidos de manera casi inmediata, en pocos días tras su adquisición.
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